Tanto las bolsas como las cestas para ropa sucia se usan para contener ropa sucia, pero difieren mucho en estilo y función. Una cesta para ropa sucia suele ser un recipiente resistente con una abertura amplia. A menudo está hecha de plástico o mimbre y cuenta con asas para facilitar su transporte. Las cestas pueden contener mucha ropa y son ideales para clasificar la ropa sucia en casa. Por ejemplo, puede colocar las prendas blancas en una cesta y las de colores en otra. Así resulta más fácil lavar la ropa sin mezclar las prendas.
Por otro lado, las bolsas para ropa suelen estar hechas de tela y se cierran con cordón o cremallera. Por lo general, son ligeras y se pueden plegar cuando no están en uso, lo que facilita su almacenamiento y transporte. Quizá desees usar una bolsa para ropa si vas a una lavandería o necesitas llevar tu ropa a otro lugar. También sirven para proteger prendas delicadas durante el lavado, como suéteres o ropa interior: basta con meterlas en la bolsa y ¡listo! Algunas bolsas para ropa incluso tienen diseños divertidos que hacen que la colada resulte un poco más entretenida.