En primer lugar, limpie siempre sus decoraciones antes de guardarlas. El polvo y la suciedad pueden hacer que parezcan viejas y desgastadas. Por ejemplo, si tiene adornos, úselos con un paño suave para limpiarlos. Si están sucios, puede lavarlos cuidadosamente con jabón y agua. Asegúrese de que estén completamente secos antes de almacenarlos. Si tiene objetos frágiles, como adornos de vidrio, envuélvalos en burbujas de aire o papel de seda. Esto evitará que se rompan.
Cuando guarde sus adornos, utilice cajas resistentes. Puede encontrar cajas especiales para artículos navideños en muchas tiendas. Por ejemplo, la caja de almacenamiento para 64 adornos navideños está diseñada para proteger sus adornos del polvo y la humedad. Etiquete claramente cada caja. Puede escribir su contenido, como «Luces navideñas» o «Adornos para el árbol». Así, cuando llegue el momento de decorar nuevamente, no tendrá que buscar entre todo para encontrar lo que necesita.